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| Abril 18, 2004
Pintados para la guerra. Nuestro futuro como nación en juego
Anteayer publicamos un primer artículo rápido, corto e incisivo sobre el expediente sancionador de la CMT. Hoy volvemos a exponer en una continuación de este artículo, las graves consecuencias para nuestro país de este tipo de resoluciones.
Sin embargo, esta semana, el proyecto de Atarfe ha recibido la primera punzada por parte de los lobbys de presión. La Comisión del Mercado de las Telecomunicaciones, ha incoado expediente sancionador a la empresa municipal Proyecto Atarfe del Ayuntamiento de Atarfe, por una infracción muy grave en la explotación de redes o la prestación de servicios de comunicaciones electrónicas sin cumplir los requisitos exigibles para realizar tales actividades. Esta resolución constituye uno de los primeros ataques a las iniciativas ciudadanas de querer construir una sociedad netocrática, tal y como denunciamos en La Pastilla Roja en septiembre de 2003. ¿En qué consiste el Proyecto Atarfe? Infraestructura Formación Equipamiento - Accesibilidad Costes del Proyecto Sin embargo, estas actuaciones son sólo la avanzadilla de los servicios que se podrán ofrecer a medio plazo tal y como contemplan los responsables municipales del proyecto. Museos virtuales, telemedicina, etc. son algunos de las áreas que prometen aumentar la calidad de vida de los atarfeños. Para ello los responsables municipales del proyecto están diseñando la construcción de un anillo de fibra óptica que rodee todo el término municipal posibilitando la llegada de ancho de banda real que permita la oferta de toda una gama de servicios que llevará a los atarfeños a experimentar realmente lo que es la Sociedad de Conocimiento. En este contexto está prevista la inaguración en Atarfe del Centro Regional de Traducción Simultánea de la Fundación de la Comunidad Sorda Andaluza. Desde este centro se prevé que sirva como centro de investigación para todos los temas relacionados con la tecnología y el colectivos de los sordos. Ésto ya se ha podido experimentar con la retransmisión por videoconferencia de consultas médicas entremédicos y sus pacientes sordomudos, con traducción simultánea. Ataque directo contra la Sociedad Tras las denuncias realizadas por parte de Atarfe TV , operadora de cable atarfeña, y la Asociacion Nacional de Operadores de Telecomunicaciones y Servicios de Internet (AOTEC), la CMT entiende que debe incoarse expediente sancionador por faltas muy graves. La Ley General de Telecomunicaciones de Noviembre de 2003 en su artículo 6.2 regula que los interesados en la explotación de una determinada red o en la prestación de un determinado servicio de comunicaciones electrónicas deberán, con anterioridad al inicio de la actividad, notificarlo fehacientemente a la Comisión del Mercado de las Telecomunicaciones en los términos que se determinen mediante Real Decreto, sometiéndose a las condiciones previstas para el ejercicio de la actividad que pretendan realizar. El problema parece por tanto consistir en que desde Atarfe no se ha comunicado en ningún momento a la CMT el lanzamiento del proyecto según la propia nota de prensa de la CMT de fecha de 16 abril. Sin embargo, el contenido de esta nota de prensa no concuerda con la resolución que la propia CMT envía al Ayuntamiento de Atarfe, comunicando que da de alta el proyecto en el Registro General que según la LGT todos los prestadores de servicio deben tener, con fecha de 12 de marzo de 2004, es decir, un mes después de la incoación del expediente sancionador. Asímismo, rueda de prensa del día 17 de abril, el Ayuntamiento de Atarfe mostraba a las claras cómo han sido presiones de terceros las que han hecho trastocar radicalmente la situación. Por tanto y por lo que parece derivarse del documento envíado por la CMT al Ayuntamiento de Atarfe, el expediente abierno no es una cuestión de notificación, puesto que la CMT ya ha inscrito a la sociedad municipal, sino que parece tratarse de una cuestión de explotación de redes en base a los principios de neutralidad, transparencia y no discriminación.Según el artículo 8.4 de la LGT , se prevé que la explotación de redes o la prestación de servicios de comunicaciones electrónicas por las administraciones públicas, directamente o a través de sociedades en cuyo capital participen mayoritariamente, (...)se realizará con la debida separación de cuentas y con arreglo a los principios de neutralidad, transparencia y no discriminación. Asimismo, prevé que la CMT podrá imponer condiciones especiales que garanticen la no distorsión de la libre competencia.. La CMT en verano del 2003 con su resolución de Localret, mancomunidad de municipios catalanes, ya dió el aviso a navegantes; las cuestiones de telecomunicaciones son materia regulatoria que compete a la CMT y que se tienen que prestar en régimen de libre competencia. Es decir, que las municipalidades no pueden ofrecer servicios de acceso a internet ni explotar una red pública de telecomunicaciones sin la distorsión de la libre competencia. Si en aquella ocasion, la CMT se manifestó en este tema a petición de Localret, esta vez le toca el turno a AOTEC, asociación que representa a los antiguos videos comunitarios que han navegado en el limbo jurídico durante los últimos 20 años, parar el proceso innovador. (Sentimos no podemos ofrecer ninguna información más sobre la asociación al carecer de web pública. Eso sí, venden servicios de Internet, pero de web para conocer su posicionamiento, nada de nada). ¿Sector de Libre Competencia? ¿Por qué necesitamos redes públicas? ¿Es tan dificil entender que el futuro, que la Sociedad del Conocimiento es directamente proporcional a las infraestructuras de telecomunicaciones como la fibra óptica? Obviar ésto desde la clase política, es un acto de desconocimiento impropio de una sociedad que presume estar entre los 9 países más industrializados del mundo. Pero si la lógica aplastante como la anterior no sirve, podemos acudir a la Ley de Googin. La ley de Googin dice que, desde el punto de vista de análisis de la propiedad de la red, una red de transporte puede ser explotada bien como una commodity sin ningún valor, o como un monopolio que sí lo tenga (...) el valor de la red es en sí mismo, todo o nada. . En este sentido, el Cornell AFN Institute, ha continuado con el tema, manteniendo que la única manera de minimizar el coste de los usuarios de la infraestructura en red es convertirlo en una commodity con un coste marginal cero y eso pasa por la propiedad de las redes. La cuestión está clara. Si el cliente fuera el dueño de la red, entonces el cliente podría tener el mismo acceso a un precio más bajo (como es el caso de Atarfe). Se construirían redes por parte de contratistas y, en su caso, la explotación sería regulada. La clave de todo esto, es sin lugar a dudas la propiedad, y como bien dice Lessig, los incentivos que esta propiedad pública crea. Sin embargo, la situación en España es totalmente diferente. Se ha optado por un modelo de libre competencia en un sector que conduce a medio-largo plazo, a monopolios naturales como fueron y continúa siendo el sector eléctrico. No hay sitio para más de un operador en determinadas zonas, por lo que la titularidad pública se torna en fundamental. Esto ha traído como consecuencia que incluso áreas enormes en una ciudad de la Cuando en España nos seguimos manteniendo en los últimos puestos del Indice de Acceso Digital del hemisferio occidental, argumentar que este tipo de iniciativas distorsionan el mercado, es para "ir a mear y no echar ni gota..., máxime cuando lo que se está supuestamente distorsionando es una oferta de TV Atarfe de ofrecer como máximo una velocidad de 256 KB/s por 30 euros/mensuales....ver para creer... Si la Sociedad del Conocimiento depende sólo y exclusivamente de las operadoras de telecomunicaciones privadas la consecución de ésta será una mera quimera, de ahí el fracaso total en alcanzar ni tan siquiera por asomo, el avance en la sociedad netocrática. Mediante esta denuncia de AOTEC, se pretende que el interés particular de este colectivo empresarial, prevalezca sobre el interés común, al ver peligrar su negocio por la iniciativa ciudadana. Por ello, han puesto sus motores de presión a trabajar consiguiendo al menos sembrar la incertidumbre en el sector. Arguyen la libre competencia en la necesidad de parar la iniciativa atarfeña para poder rentabilizar sus infraestructuras creadas durante 20 años de situación alegal. ¿Hablaríamos de libre competencia si Aumar, concesionaria de Autopistas del Estado, denunciara al Ministerio de fomento por la construcción de nuevas radiales de titularidad pública? Entendemos que el tema de la Sociedad del Conocimiento no es una cuestión de libre mercado, como tampoco lo fueron en su momento la red eléctrica, o sigue siendo el agua o las carreteras. Aunque no seamos nada partidarios de la intervención del Estado en los quehaceres de la sociedad, cuando el desarrollo económico de una nación entera como España está en juego, los poderes públicos deben actuar, y eso es lo que ha hecho el Ayuntamiento de Atarfe, ni más ni menos: tener la visión suficiente. Cuando avanzamos en la sociedad digital, las infraestructuras de telecomunicaciones han de verse bajo la misma óptica. Las redes de infraestructuras de telecomunicaciones se encuentran en la misma órbita que las carreteras, electricidad o agua. ¿Por qué mantener bajo titularidad pública éstas y no las infraestructuras de telecomunicaciones? Desconocimiento y presiones parecen ser las causas. Desde estas líneas abogamos por la creación de una infraestructura publica donde diferentes operadores privados puedan ofertar sus servicios, bajo una regulación de los precios, y con una serie de obligaciones, sobre todo con las referidas a la velocidad de acceso. Prohibir que una administración pública tenga una infraestructura de telecomunicaciones, es como prohibir que nos preparemos para desarrollar económicamente diferentes áreas. Si son sólo los operadores privados los que fijen nuestro crecimiento, nos veremos obligados a tener accesos a Internet con unas velocidades ridículas, obviando las miles de posibilidades que se tienen en un futuro. Pretender que sean las operadoras de telecomunicaciones privadas en solitario las que nos lleven a la Sociedad del Conocimiento, sólo nos queda apagar e irnos en busca de otras sociedades más proclives al futuro netocrático. Nuestros legisladores parecen no darse cuenta que el futuro vendrá marcado por los centros de innovación del Siglo XXI, y que los mismos no coincidirán con las sociedades industriales nacidas del siglo XIX. Pequeñas comunidades que basen su desarrollo económico y social en las infraestructuras de red tal y como vemos hoy en pequeñas localidades españolas como Mataró, estadounidenses como Reedsburg, o países asiáticos como el Reino de Bhutan, consituyen el futuro. Allí es donde estarán concentradas la gran mayoria de las innovaciones futuras por lo que intentar coartar el avance tal y como propone la CMT en aras de una libre competencia que nos ofrece una calidad de acceso simplemente bochornosa, nos parece simplemente una tomadura de pelo. Atarfe, réplica de la batalla estadounidense En el estado de Missouri, la Corte Suprema de Missouri emitía un veredicto que supone una batalla perdida para las municipalidades , y la ciudad de St. Lake City votaba en contra de la inversión de fondos municipales en el proyecto UTOPIA del estado de Utah. Este proyecto creado por 18 municipalidades tiene por objetivo llevar ancho de banda real, a los ciudadanos de estas comunidades. Se pretende construir una red de infraestructuras que garantice accesos a ancho de banda por encima de 100 MB/s a más de 34.500 negocios y a más de 250.000 ciudadanos a un precio de $28 mensuales. Utopia es sólo un ejemplo de las muchas iniciativas existentes en EE.UU para la implantación de infraestructuras de telecomunicaciones públicas. Numerosas empresas de utilities municipales a lo largo de toda la geografía estadounidense se han embarcado en proyectos tendentes a ofrecer servicios state of the art a sus ciudadanos. En este sentido, la American Public Power Association, asociación que agrupa al colectivo de las empresas públicas estadounidenses de utilities (agua, electricidad, gas) indica que a finales de 2003 existían más de 571 empresas municipales que ofrecían servicios variopintos de telecomunicaciones, desde el alquiler de fibra óptica (156), proveedores de acceso de Internet (134), o servicios de cable de televisión (109). Todas ellas tienen claro que gran parte de su futuro como municipalidades que se desarrollen económicamente por encima de la media, pasa por la implantación de infraestructuras de telecomunicaciones públicas. La resolución de CMT representa el primer paso ofensivo para prohibir que diferentes entidades puedan mantener redes de telecomunicaciones públicas como hemos visto ocurre en EE.UU. Esta expediente pretende mantener el monopolio de operaciones de internet para los operadores privados, sacrificando el interés general de la mayoría, y por ende, el desarrollo de una nación entera, y ahí, como españoles netócratas que somos, simplemente no lo podemos consentir. ¿Qué hacer desde la Comunidad? Dejadlo en manos exclusivamente de los políticos ha demostrado que no sirve para nada. Los netócratas, los que queremos que nuestras sociedades basen su desarrollo futuro en las infraestructuras de telecomunicaciones, debemos reaccionar porque nuestro futuro como país está en juego. Podemos dedicar mucho tiempo a analizar sobre si Google apoya el software libre, si debemos utilizar sobre Pocket PC o Palm, sobre cómo personalizar nuestro navegador, o incluso de la creación de federaciones de LUGs. Sin embargo el quid de la cuestión, la infraestructura base que hace posible todo lo demás, no la tendremos y teniéndonos que conformarnos con velocidades ridículas de conexión a la red. Podremos seguir discutiendo del sexo de los ángeles durante los próximos 50 años, pero España se mantendrá en los mismos puestos de acceso digital, y ésto, los netócratas no lo podemos permitir. Por eso es fundamental que la clase política se de cuenta de la importancia más que manifiesta de las infraestructuras de telecomunicaciones públicas en la articulación de la sociedad futura y nuestro papel en comunicarlo, esparcirlo y hasta del ejercicio de la presión sobre los responsables municipales y legisladores de la importancia del ancho de banda en nuestro país. A menos que lo hagamos nosotros, mucha de la información será partidista y sesgada y no velará por los intereses de todos. Entendemos que esa es la labor que se tiene que realizar desde colectivos como Asociación de Internautas, Asociación de Usuarios de Internet, Hispalinux, pasando por todo tipo de comunidades, y sobre todo desde todos los blogs. Desde Hispalinux, se conseguió que la Junta de Extremadura y Junta de Andalucía , entendieran la importancia del software libre como catalizador de la Sociedad del Conocimiento, ¿podremos conseguirlo con las redes públicas? Tiempos duros vienen a menos que reaccionemos desde todas las partes envueltas. A los dificilísmos asuntos que Rodríguez Zapatero deberá enfrentarse los próximos años, éste sin lugar a dudas será de los más importantes dado el carácter estratégico del mismo. Nuestro desarrollo económico futuro está en juego y no podemos permitir, cuatro años más con esta situación y sin ninguna definición estratégica por parte de nuestro Gobierno en materia tecnológica. Es por eso que tenemos que estar atentos a las políticas que se desarrollen en este sentido y no podremos dejar de ser beligerantes si no se corrige la nefasta herencia del Partido Popular en esta materia. Esperemos que realmente lo entiendan, por eso, debemos pintarnos para la guerra, para estar preparados, nuestro futuro como nación está en juego, y a nosotros nos preocupa gravemente. 0 Comentarios
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