La Pastilla Roja y el Software Libre. La tecnología al servicio de nuestras necesidades.
Diciembre 15, 2007
Adiós al Nuevo Mercado

El pasado dos de dciembre Claudi Pérez publicaba en ELPAÍS.com un reportaje titulado El Nuevo Mercado baja la persiana sobre el cierre del infortunado Ibex Nuevo Mercado, creado en abril de 2000 para las empresas tecnológicas que no cumplían los requisitos para salir a bolsa con las restricciones ordinarias.

El artículo, crítico con mucha razón, narra la creación del Nuevo Mercado como un proyecto más político que bursatil, creado en los estertores de la burbuja punto com y que en sus dos primeros años años cayó casi un 80% con Terra como principal protagonista del fiasco.

Vale que, según apunta el artículo, Nasdaq, un índice mucho más veterano, también ha caído cerca de un 50% en los últimos 8 años. Pero desde el punto de vista de la generación de tejido tecnológico la historia del Ibex Nuevo Mercado debería darnos mucho que pensar.

1ª) Sin mecanismos bursátiles es muy difícil que haya inversiones en empresas
Un inversor es básicamente un especulador, compra una parte de la empresa sólo para venderla posteriormente a mayor precio. Pero para vender esa participación necesita un mercado donde hacerlo. Ergo sin un plan de salidad para los inversoresa estos nunca entrarán a poner dinero en las empresas tecnológicas españolas.

2ª) Los propios inversores revientan la credibilidad de las tecnológicas
Lo de Terra y su esfera es una de las peores cosas que le ha pasado a la credibilidad de la tecnología española. Nunca se debió de permitir que sucediese. Es un caso particular de la táctica del pelootazo bursátil que funciona de la siguiente manera.
- Se identifica una nueva idea de alto potencial y nulo despliege
- Se hace una campaña a bombo y platillo anunciándola como "the next big thing".
- Se recluta a golpe de talonario y stock options a tantos pretorianos y advenedizos bien conectados y poco escrupulosos como haga falta.
- Los inversores anuncian por todo lo alto su entrada en la empresa.
- La empresa sale a bolsa por 100 veces lo que tiene en caja.
- Los pequeños accionistas acuden a la oferta inicial de acciones.
- Debido a la demanda, la cotización sube un 300% los primeros 15 días.
- Los inversores venden a toda velocidad provocando el desplome de la acción.
- Los directivos ejecutan sus stocks e inician un éxodo en masa.
- La empresa quema todo el capital que le queda obtenido de los pequeños compradores y se devalúa un 90% (o más)
Todo ello plenamente conocido, orquestado y permitido desde los organismo públicos de control bursátil.

3ª) En España no hay empresas de tecnología punta capaces de salir a bolsa
Y las que empiezan a parecerse no reciben sufieinte apoyo institucional, como el calvario de Pharmamar con el Yondelis®.

4ª) Si el negocio es lo bastante lucrativo no te van a dejar hacerlo (sin ellos)
Yo estoy connvencido de que si el negocio de los buscadores hubiese funcionado como el de la telefonía móvil, en España se requería una licencia gubernativa para montar un buscador.
Y no es sólo por el dinero, sino porque pocas cosas hay que asusten más a un político que la sensación de no controlar algo.

Mientras sigamos siendo un gueto tecnológico no llegaremos a ninguna parte. Está muy bien jugar a ser mayor y hacer grandes planes de futuro. Pero primero no nos vendría mal aprender a andar. En forma de levantar alguna empresa tecnológica creíble (aunque sea un spin-off de alguna grande) que no termine con un piñazo tan sonado como pa'haberse matao.

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Enviado por sergio montoro a las 07:28 PM | Comentarios (0) | Permalink
¿Es el Software Libre un fenómeno mayoritariamente público?

Impecable la organización del X Congreso Hispalinux, por lo bien pensado y trabajado que está siendo todo gracias al trabajo del comité directivo y de los voluntarios.

Lo único que se echa en falta es mayor presencia de la empresa privada en las conferencias.

Es difícil discutir a estas alturas que la implantación masiva de Software Libre en colegios, ayuntamientos, hospitales y otras instituciones está siendo en general muy exitosa (salvados escollos privativos enquilosados como Autocad o Access que todavía hay que correr en máquinas virtuales).

Lo que no parece es que la tendencia vaya a la misma velocidad en el sector privado. Hoy un alto responsable de la Junta de Andalucía comentaba que en parte es normal, porque el sector privado no tiene porqué cumplir con determinadas políticas necesarias en la administración pública (como puede ser la accesibilidad desde distintos navegadores).

La vicepresidenta 2ª y consejera de economía, comercio e innovación, Mª Dolores Aguilar, decía el jueves que en la Junta de Extremadura lo que quieren es que se reconozca la tecnología como un producto extremeño de calidad igual que el jamón y el aceite. Si se empeñan lo suficiente lo conseguirán (en esta vida la voluntad lo es todo) pero no será un camino exento de penurias.

El tejido TIC del sur de España es totalmente dependiente de las juntas extremeña y andaluza. Y, aunque está bien usar a la administración como motor de demanda y adoptador temprano, no se puede sustentar todo un sector basándose exclusivamente en las administraciones publicas como cliente.

Está por ver si de todo el esfuerzo político, mediático, y económico que se ha hecho en incubadoras TIC florecen realmente empresas que sean capaces de subsistir sin subvenciones ni contratos públicos conseguidos de cabildeo por los pasillos de las consejerías. Además, más vale que se den prisa, porque los fondos FEDER (maná del cielo) no durarán para siempre.

El siguiente paso para desarrollar empresas de software potentes es convertir a las telcos y a los bancos en clientes de Software Libre. Sobre todo a los bancos, arquetipo de cliente vaca donde los haya para la informática. En algunos sectores la transición será más fácil, como por ejemplo los hospitales. Porque las empresas que colaboren en el desarrollo de software para hospitales y centros públicos de salud eventualmente empezarán a ofrecer forks de las soluciones desarrolladas por la administración al amparo de las licencias libres. Pero en los sectores de actividad donde la administración pública no desarrolla software para si misma (por ejemplo en enlatado de alcachofas en almíbar) no habrá la misma cantidad de sustrato base disponible para que germinen soluciones verticales.

También es importante internacionalizar las empresas. Y para ello se precisan fundamentalmente dos cosas: 1ª) conocimiento de la cultura del pais cliente y 2ª) puntos de entrada. Eso significa hablar al menos inglés y preferiblemente otras lenguas también y conocer la cultura y la idiosincracia de la población extranjera. Los puntos de entrada más sencillos son pequeños casos de éxito en España que la matriz central de una multinacional pueda observar y comprar. Aunque también existen problemas como las restricciones impuestas por políticas globales de sistemas de información que impiden introducir "troyanos" en forma de pequeñas aplicaciones tácticas, y el peligro de que la matriz en vez de comprar la solución española simplemente la copie.


Enviado por sergio montoro a las 02:40 AM | Comentarios (0) | Permalink